Guía de lactancia y extracción: todo lo que necesitas saber

Amamantar y extraer leche es un aprendizaje para ti y para tu bebé. Aquí encontrarás consejos prácticos para que la lactancia sea más cómoda, organizada y tranquila.

Guía de lactancia y extracción: todo lo que necesitas saber

01

Encuentra una posición cómoda

Una buena postura hace toda la diferencia. Siéntate con la espalda apoyada, usa cojines para sostener a tu bebé a la altura del pecho y acércalo hacia ti, no tú hacia él. Un buen agarre abarca buena parte de la areola, no solo el pezón.

Amamantar no debería doler. Si sientes dolor constante, grietas o molestias, consulta con una asesora de lactancia o con tu pediatra.

Encuentra una posición cómoda

02

Crea una rutina de extracción

Extraer leche te da libertad para descansar, salir o compartir las tomas con tu pareja. Elige momentos del día en los que te sientas tranquila y usa un extractor cómodo: los modelos manos libres te permiten moverte mientras extraes.

  1. Prepárate

    Lávate las manos y arma el extractor limpio

  2. Relájate

    Busca un lugar cómodo y respira profundo

  3. Extrae

    Empieza con intensidad baja y ajústala a tu comodidad

  4. Etiqueta

    Anota la fecha y la hora en cada recipiente

Crea una rutina de extracción

03

Almacena la leche de forma segura

Guarda la leche en bolsas o recipientes especiales para leche materna, limpios y bien cerrados. Usa porciones pequeñas para no desperdiciar, y guárdala en la parte más fría del refrigerador o congelador, no en la puerta.

  1. Temperatura ambiente

    Hasta 4 horas

  2. Refrigerador

    Hasta 4 días

  3. Congelador

    Hasta 6 meses, idealmente

Almacena la leche de forma segura

04

Descongela y ofrece la leche correctamente

Descongela la leche en el refrigerador durante la noche o colocando el recipiente en agua tibia. Antes de ofrecerla, muévela suavemente en círculos para mezclar la grasa que se separa. Una vez descongelada, úsala dentro de las siguientes 24 horas y no la vuelvas a congelar.

Nunca calientes la leche materna en el microondas: puede calentarse de forma desigual y quemar la boca de tu bebé.

Descongela y ofrece la leche correctamente

05

Aliméntate e hidrátate tú también

Durante la lactancia tu cuerpo necesita energía y líquidos extra. Ten siempre un vaso de agua cerca cuando amamantes o extraigas, y elige comidas sencillas y nutritivas. Descansar y comer bien también ayuda a que te sientas mejor.

Cada gota cuenta, y cada mamá encuentra su propio camino. Lo importante es que tú y tu bebé estén bien.

Aliméntate e hidrátate tú también
Descubre más consejos para ti